martes, 10 de septiembre de 2013

Iñaki Ochoa de Olza.


En primavera de este año 2013, se cumplíeron cinco años de la desaparición, en la vertiente sur del Annapurna, del gran ochomilista navarro Iñaki Ochoa de Olza cuando intentaba su ochomil número trece, y desde esta rinconcito en la Red, quería rendir  mi más sentido homenaje a la figura de este montañero,  que a tantos practicantes del montañismo de Navarra nos cautivó. Durante muchos años, las aventuras y desventuras de este alpinista pamplonica ocuparon un montón de espacio en la prensa navarra, y en especial en el Diario de Navarra, con quien tenía una estrecha relación de patrocinio los últimos años.

        Da la casualidad que en un baúl de mi casa acumulo casi un millar de recortes y artículos sobre montañismo y escalada de navarra, y muchos son sobre su persona. Desde 1999, cuando tenía 16 años, hasta 2011 (los últimos años con ayuda de mi tío, inscrito a Diario de Navarra), esperaba a los jueves, que era cuando en Navarra se publicaba sobre montaña, y utilizaba la tijera, y no para lo que se usa ahora con otro tipo de recortes. Sobra decir que entre tantos nombres de alpinistas y escaladores de la Comunidad Foral conocidos, como Mari Ábrego, Carlos García, Antonio Akerreta, Koldo Aldaz, Pitxi Egillor, Mikel Zabalza o tantos otros, había uno que se llevaba la palma y casi todos los focos, y ese uno era Iñaki Ochoa de Olza y su carrera por los 14 Ochomiles. Quizá, una quinta o sexta parte de los recortes que guardo en ese baúl traten sobre él, y no es broma.

          Lo cierto es que tuve alguna que otra amistad en común, como las de Antonio Akerreta o César Purroy. El primero le acompañó a varios ochomiles e Iñaki decía de él que era el hombre más fuerte que jamás había conocido. Y el segundo, el cura que ofició su funeral en Plaza de la Cruz, había sido uno de sus compañeros de andanzas en la juventud. Con Iñaki intercambié palabras en dos ocasiones en mi vida; la primera, cuando paseaba a su perro Ulisses en la Ciudadela, y la segunda, cuando dio una proyección en la antigua Casa de Culura de Atarrabia, pared con pared con mi casa.

A veces es una gozada abrir ese baúl y encontrarte con cosas como éstas. Echar un vistazo hacia atrás, da nuevas e interesantes perspectivas.

         Espero que gusten, están en orden cronológico:(Fuente: Diario de Navarra, Diario de Noticias, 1999-2011)


El artículo más antiguo que conservo de Iñaki es de 1999, cuando rompió su contrato con National Geographic en el Campo Base del Everest.

Tras escalar el Lhotse en primavera del 99, nos confesaría que su gran sueño era la travesía entre este ochomil y el Everest. Por esta época llevaba ascendidos 4 ochomiles desde 1993.

En esta doble columna declararía su amor por Peñas de Etxauri.

Expedición navarra al Everest del año 2000.

En la Expedición al Everest de 2000, Antonio Akerreta llegaría a los 8650m sin oxígeno, mientras que Iñaki se daría la vuelta en varias ocasiones a 8500m. Fue una primavera en el Himalaya con muy mal tiempo.

En 2001 se haría pública su contratación por una prestigiosa Agencia de guías estadounidense para ir al Everest guiando a clientes. 

Y como guía de alta montaña en el Himalaya, ascendería el Everest en 2001 con oxígeno. Otra montaña que ascendió como guía fue precisamente el Amadablam.

Iñaki se involucrará en el desastre del Pumori tras el fallecimiento en sus laderas de cinco montañeros de aquí en 2001. Después haría algún que otro trek a las faldas de esta montaña con los familiares de los desaparecidos.

Diario de Navarra reunirá en 2002 a todos los montañeros navarros que ascendieron alguna vez al Everest.

Pequeñas entrevistas donde se sinceraba.

Lakartxela, uno de sus montes favoritos.

En 2004 presenta su Reto de "Navarra 8000", con el que pretende terminar de escalar los 14 Ochomiles. Por estas fechas lleva ascendidos 7 de estas montañas.

A Iñaki, a parte de subir montañas, se le daba bien escribir. En este recorte le podemos leer cómo cuenta su particular avalancha del Shisha en 2005 cuando iba en solitario.

En esta otra nota nos presenta a esos alpinistas kazajos que tan importantes fueron en sus últimos años de vida.

El K2 fue parte importante de su vida hasta que lo ascendió en 2004.

Tras Nanga Parbat y Broad Peak, el mal tiempo y las malas pulgas del K2 le echarían del Karakorum en 2003.

Entrenaba 900 horas al año y se preparaba como un atleta. Un año participó en la Pierra Menta, la carrera de esquí de montaña más famosa de los Alpes.

Con Miguel Indurain en una proyección.

En 2004 acudirá a un programa de la televisión rumana gracias a la relación de amistad que guardaba con el alpinista de aquel país Horia Colibasanu.

De Alex Txikon diría que llenaba el campo base del K2 de cientos de CDs de música punk. (Rock Radical Vasco?)

Y tras su meteora ascensión al K2 de 2004(6h45 desde el C4) alguno que otro colega de profesión se lo tomaría a mal.

Porque Iñaki Ochoa de Olza era una persona de fuerte personalidad.

Deseaba devolver a los niños del Himalaya lo que él había recibido de ellos durante tantos años, por eso, planeaba construir un orfanato en Katmandú, un hospital en Pakistán y una escuela en el Tíbet.


Uno de los proyectos que nunca llegó a realizar era el de ir en bici al Himalaya, escalar una gran montaña, y regresar corriendo.

Planes para un gigantesco maratón solidario.

En el Manaslu le vimos disfrutar como nunca (2006) ¿Sería por la compañía?

El estilo de escalada que más gustaba a Iñaki era el de ascender grandes desniveles en "nonstop". Su penúltimo ochomil, el 11º, fue el Shisha Pangma, y en él abrió una nueva variante a la vía normal en sus últimos 800 metros. En este ochomil, la ascensión fue en estilo alpino y muy rápida.

En 2007 se quejará sobre el seguro de la Federación, tras una lesión de rodilla.

En Marzo de 2008, ya teníamos al montañero navarro en las faldas de la montaña donde desaparecería para siempre.

Anatoli Boukreev fue uno de sus mayores ídolos. De él dijo en el Annapurna que su espíritu rondaba por aquellos lugares. ¿Rondarán los espíritus de Iñaki y Anatoli por la cara sur de esta montaña?

Y las cosas se pusieron mal de la noche a la mañana... y hubo un intento de rescate increíble... pero éso es otra historia, que algunos ya han sabido contar mejor que nadie. Iñaki se dejó la vida en una cresta gigantesca de Asia cuando intentaba su decimotercer ochomil.

Muchos navarros le ofrecieron el mayor de sus respetos y el mejor de sus homenajes.

Asimismo, se pondrá el nombre y apellidos de Iñaki a una calle.


O podremos leer a personas que lo apreciaban.

Se levantarán monumentos.

Se harán homenajes solidarios al recuerdo de su figura.


Su gran amigo Jorge Egocheaga hará una proyección y dedicará unas bonitas palabras en su memoria.

Y obviamente, se reflejará en un libro el increíble intento de rescate de Iñaki.
También habrá una documental delicioso sobre ello.
Y se editará el libro que siempre quiso sacar a la luz.

Algo que me dio muca rabia, y que me sigue dando cuando ocurre en otros casos por el estilo,  fue que mucha gente le conociera tras fallecer en el Himalaya.  ¿Hace falta que algunos se mueran para que sean reconocidos? Muchos medios solo se hacen eco del montañismo cuando hay accidentes mortales de por medio, cuando en mi modesta opinión, no debería ser así.

 Por otra parte quiero resaltar, que el rescate de Iñaki no fue ni el primero ni  será el último que se haga a gran altitud en el Himalaya. (Annapurna 1950, Atxo Apellániz 1994, Everest 1996, Broad Peak 2004,  Kang Guru 2005, Tomaz Humar 2009, Óscar Pérez 2009, Tolo Calafat 2010, Juanito Oiarzabal 2011, Juanjo Garra 2013) En algunos casos, como el que nos ocupa, las cosas acabaron mal, pero en otros se devolvió a la vida a montañeros que estaban con pie y medio en el otro lado. Admiración desde aquí para todos los rescatadores del mundo.

De Ochoa de Olza nos quedarán para el recuerdo grabaciones, vídeos, fotos, o recortes,  y en algunos casos, su letra plasmada sobre un póster, deseando salud y cielo azul.


3 comentarios:

  1. Buenos días, no conocía tu blog y me he llevado una doble grata sorpresa....

    La primera el título...el año pasado hice la Senda Camille y me enamoré de esos paisajes...

    Y la segunda por Iñaki. Yo conocí a Iñaki y a toda su familia cuando eramos pequeños, nuestros padres eran amigos. Luego cuando ya fuimos todos un poco más mayores perdimos el contacto. Pero la vida hizo que me fuera a vivir a la Rotxa y que Iñaki viviera a unos escasos metros.

    Lo veía muchas veces, siempre con el perro y la mochila. Siempre he seguido todas sus aventuras. Me da pena poque nunca le pare en la calle para decirle yo soy tal, ¿te acuerdas? Seguro que se acordaba porque

    Es triste pero muchas veces solo se valora a la gente cuando muere. Iñaki era una persona especial, creo que muy especial.

    En fin, ha sido muy bonito empezar el día recordando a Iñaki con todos esos recortes de prensa.

    Un abrazo

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  2. Bonita entrada-homenaje a este gran montañero navarro. A mi me gustaba especialmente su forma de escribir, con ese estilo entre irónico y divertido con el que se reía primero de sí mismo y después de todo y de todos. Amaba la vida que para él estaba sobre todo ahí arriba: Donde no llegan las carreteras ni toda la "basura" que agobia a este mundo civilizado. ¡¡¡Aúpa Iñaki!!!

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  3. Gracias "Diario de un Corredor" y a Cansamontañas por disfrutar con el post sobre Iñaki!! Tenéis unos blogs muy chulos!! Al primero decirle que seguiré su blog, y al segundo que re-seguiré esa joyita suya de la Red!!

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