miércoles, 14 de junio de 2017

Ciclistas versus Conductores; el Apocalipsis Gilipollas



A primeros de 2007 un coche que salía de la Calle de las Heras de Olaz, a las afueras de Pamplona, salió a la Calle las Fuentes sin ceder el paso y yo, que viajaba en ciclomotor, choqué a 30 km/h contra el morro del vehículo y salí catapultado por encima del mismo. Quizá, si el utilitario hubiera sacado el morro uno o dos metros más en la intersección, el impacto habría sido de lleno contra la puerta del conductor, y las consecuencias hubieran sido completamente distintas. La cuestión es que aterricé sobre el suelo adoquinado con únicamente algunos quemazos, pero tuve un golpe muy fuerte en la cabeza. Es posible que el casco integral de moto me salvara. Lo que siguió al accidente fueron las horas, días y semanas en parte más descorazonadoras de mi vida; mi confianza en el ser humano se diluyó como un azucarillo en café caliente. Desde entonces desconfío de casi todo el mundo, y más en la carretera. La conductora se había sacado el carné de conducir hacía un mes y había sacado el coche a la intersección porque su madre, que iba de copiloto, le dijo que no venía nadie. El trato que me dieron ambas después del accidente fue terrible. Estando en el suelo se me acercó un señor para ayudarme a incorporarme y ver que lesiones podía tener, pero casi no me podía tener de pie por el fuerte golpe en la cabeza. Por de pronto parecía que no me había roto nada. Las mujeres del coche sacaron rápidamente el parte amistoso alegando que tenían mucha prisa, y tonto de mí firmé en estado grogui. Al menos ellas fueron legales y expusieron en el parte la realidad de los hechos; pero nadie me ayudó en mis lesiones. Ellas se marcharon porque tenían mucha prisa y nadie llamó a una ambulancia. El señor y ellas vieron que podía caminar y aquello era suficiente. Cogí la moto del suelo, con todo el frontal reventado por el impacto y caminé dos kilómetros hasta mi casa de Villava, antes de dirigirme por mi propio pie al centro de salud con la ropa rota y ensangrentada. Al menos el paseo sirvió para airearme y para que se pasara mi mareo tras el impacto.

         Las siguientes semanas fueron de traca. Al poseer un seguro de ciclomotor a través de un Consorcio, los trámites con el seguro de la otra parte tenía que hacerlos yo mismo. Hace diez años no había oficina de Reale en Pamplona y tuve que llamar a su oficina de Zaragoza, y el tipo que me atendió de esta aseguradora se portó conmigo de la manera más cerda posible. En cuanto supo que yo tenía un seguro a través de un Consorcio me colgó en la primera llamada. En la segunda me espetó que debería tener un seguro normal como todo el mundo (????), a la tercera ya mostraba todo su rechazo hacia mi persona antes de volverme a colgar, ni siquiera se amilanó al contarle que la culpa era de su clienta y no mía, y que yo era una víctima. Un día decidí acudir a Consumidores y estos me contaron que las aseguradoras saben que si en un plazo de 3 meses no se tramita el incidente, éste se archiva, así que remitieron a Reale una carta amenazando con tomar acciones legales, y el hombre de Reale se puso en contacto conmigo de manera cariñosa para solucionar la avería de la moto y cuantificar económicamente mis lesiones. Al final me saqué un buen pico y con ese pico de euros me fui a Cuba a intentar cruzar el país en bicicleta.

            Las mujeres, el señor de Olaz y el empleado de Reale me mostraron que detrás de apariencias acomodadas puede haber gente sin escrúpulos. Esta semana en Pamplona un hombre borracho ha matado a otro que viajaba en ciclomotor en la Ronda Este, y dos ciclistas han muerto alcanzados por vehículos a motor en Estella y Erice de Iza. Y en las últimas semanas han muerto varias decenas de ciclistas alcanzados por vehículos de muchos kilos, y en varios casos por personas bajo los efectos de las drogas. La indignación es tremenda. Sin embargo, en un clima de tristeza y desesperación, surgen por todas las esquinas personas sin alma. El corporativismo ideológico es lo más absurdo y estúpido que posee la humanidad; la gente no se para a pensar lo que dice cuando lo que dice es repetir como un loro lo que dice su grupo social. Como ocurriera en mi accidente de Olaz de 2007, detrás de muchas apariencias hay gente sin escrúpulos. Comodidad y rapidez en la carretera versus Nobleza, Educación y Civismo. 

             Es curioso, un porcentaje muy elevado de los accidentes entre coches y bicicletas es por culpa del turismo, sin embargo hay que oír y leer auténticas barbaridades. La DGT dice que va a meter mano en el asunto, y ellos, los que manejan los datos, saben que hay que actuar sobre la causa mayoritaria; los turismos y quienes los manejan. El periodista del corazón y de "Telecirco" Máxin Huerta ha hecho hincapié en un escrito de la necesidad de que los ciclistas tengan seguro y posean un permiso especial para circular. ¿Saben estos ignorantes que la mayoría de ciclistas ya poseen carné de conducir y seguro a través de la Federación? ¿Solucionaría la sangría de ciclistas su propuesta? Seamos serios; ni de coña. Luego están los que acusan a los ciclistas de saltarse las normas de circulación como si los conductores de coches no se las saltaran nunca... Además los accidentes con resultado de muerte de ciclistas son mayoritariamente por alcance sin que el deportista se hubiera saltado ninguna norma. Es como si los conductores de trailers dijeran ante los accidentes entre trailers y coches; "ellos son muchos y se saltan las normas de circulación". Cuando la gente se altera dice las cosas sin pensar. 

           Aviso a todo el mundo: Ciclistas, vehículos a tracción animal y peatones va a haber siempre en nuestras carreteras, y desear lo contrario es ir en contra de leyes y principios universales de libre circulación, en plan dictador neonazi (los permisos de circulación de coches y demás vehículos a motor se pagan por emitir gases, informémonos) Hay que cumplir las normas; 1,5m de distancia en el adelantamiento, no conducir drogados ni bebidos, y sobre todo ser conscientes que sobre una bici o un ciclomotor viaja una vida. 

Según la DGT:

DEPORTE: El uso de la bicicleta supone la realización de ejercicio físico cardiosaludable, que protege ante numerosas enfermedades. 

ECONOMIA: La bicicleta es el medio de transporte más económico, tanto por lo que se refiere a su adquisición como a su mantenimiento, y no necesita combustible. 

RAPIDEZ: Es más rápida que el coche, en distancias cortas y medias, en la ciudad. 

 APARCAMIENTO: Se aparca fácilmente. 

NO CONTAMINA: Es un medio de transporte que no contamina con gases tóxicos o ruidos. Fácil de practicar ya sea individual o en grupo.







3 comentarios:

  1. https://www.youtube.com/watch?v=I1wxNZdKbIE

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  2. Totalmente de acuerdo en tu exposición. El problema es que este tipo de escritos tan bien redactados así como vídeos explicativos, declaraciones de ciclistas famosos,... no llegan a la ciudadanía en general, lo leemos las personas que ya estamos concienciados con este gran problema, la mayoría de la gente de la calle (hay que ver cuanto estúpido hay), no se entera, o no quiere enterarse, no se qué es peor. La agresividad en el coche de muchos conductores parece una cosa normal; las variantes, rotondas, y numerosas calles son un gran peligro para ciclistas, ciclomotores,... sobre todo a algunas horas del día.

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  3. Muy buen texto, y bien medido... siento lo que tuviste que pasar.
    Yo tuve una en una rotonda (culpa del coche) pero afortunadamente fue muy suave.
    Iñaki @rlsdream

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